Implantes

¿Qué es un implante dental?

El implantes dental es un tratamiento dental que consiste en sustituir una pieza dental seriamente dañada o ya perdida por una de repuesto que simula ser un diente natural.

Para que dicha pieza de repuesto sea realmente como un diente necesita una raíz. Pues bien, un tornillo de titanio (material muy fácil de integrar para nuestro organismo y de alta durabilidad) hace las veces de raíz.

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¿Cuáles son las causas que pueden llevar a la perdida de uno varios dientes?

Por supuesto. La osteointegración (técnica quirúrgica mediante la cual un implante se conecta al hueso) es perfecta gracias al titanio. Este metal, en contacto con la atmósfera, se oxida en milisegundos y su superficie se transforma en óxido de titanio. Sucede que el óxido de titanio se comporta como un material bioinerte: esto es, que no produce rechazo. El organismo, de manera natural, rechaza cualquier cuerpo extraño, pero con el óxido de titanio no sucede esto. Por otra parte, la dureza y comportamiento de este material lo convierten en idóneo por ser muy parecido al hueso.

Son muchas las causas que pueden provocar la pérdida de los dientes y para las cuales se podrían colocar implantes dentales, pero la mayoría de los casos se pueden agrupar, a su vez, en cuatro:

 

  • Traumatismos: Patologías como el bruxismo (ese hábito inconsciente de rechinar los dientes) puede provocar un exceso de presión sobre las piezas dentales, y provocar fracturas dentales —que consideramos directamente urgencias dentales— o pérdidas de piezas.
  • Edad: Con el paso de los años, tanto el tejido de las encías como las piezas dentales se van desgastando y es relativamente común que se pierdan piezas.
  • Periodontitis: Esta enfermedad causa una inflamación de las encías que desemboca en una pérdida dental al no haber suficiente sujeción.
  • Otras patologías: Ciertas enfermedades crónicas pueden conllevar la pérdida de piezas dentales. Es común en la diabetes, pero también en casos de cáncer, osteomielitis (inflamación de la médula ósea y el hueso), enfermedades autoinmunes…

Los implantes dentales no son sólo una cuestión de estética

Por supuesto que la estética juega aquí un papel importante: la pérdida de un diente puede afectar, y mucho, a la autoestima de quien lo sufre. Para algunas personas llega a ser traumático. Sin embargo, más allá de ese papel de cuidado de la imagen, hay algo más perentorio: la salud digestiva. La falta de dientes impide la correcta masticación y no iniciar bien este proceso puede derivar en otras afecciones, como gastritis y demás dolencias estomacales. La función de los dientes es, pues, esencial en el proceso de la digestión y recuperar dicha función cuanto antes es necesario.

Hay, además, otra razón para realizar implantes dentales. Los dientes sanos tienden a moverse y a ocupar el hueco que dejan los dientes que se han perdido. Esto es: se convierten en candidatos a desaparecer. Con los implantes dentales, este riesgo desaparece, ya que ayudan a los dientes a permanecer en su sitio.

Ventajas de los implantes dentales

  1. Es una solución permanente y duradera.
  2. No causa incomodidad a quien los recibe, puesto que se ajusta de una manera natural.
  3. No son apreciados como una prótesis dental, sino que se ven como dientes naturales.
  4. Su colocación no afecta a los dientes adyacentes; más bien al contrario, porque, como hemos contado en el punto anterior, los ayudan a fijarse en su sitio.
  5. Apenas precisan de tratamiento posterior.
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